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miércoles, 12 de septiembre de 2012

Crean un zapato biodegradable que puede convertise en abono para plantas


Logran crear el primer zapato compostable de piel, tras una investigación de la Universidad de Vigo, la Universidad Pública de Navarra, la planta industrial de compostaje de Jorba (Barcelona), coordinada por Ernesto Segarra, que actualmente comercializa la marca Snipe en territorio español. El modelo Snipe 100 ya se ha presentado en Alemania. 

 Convertir un zapato en abono para las plantas no es una ficción. Varios investigadores liderados por Ernesto Segarra y Alfonso del Val han trabajado durante tres años en la creación de un zapato compostable cuya piel es una curtición especial con titanio, que se degrada y composta y cuya suela de termoplástico es degradable en condiciones de compostaje. El modelo, de la firma Snipe, ha sido concebido en España, se llama Snipe 100 y ya se ha presentado en Alemania. 

 Los zapatos, de la firma Snipe, que comenzarán a comercializarse el el último trimestre de 2012, no sólamente son compostables, sino que son cómodos, de un diseño atractivo, de calidad y de larga duración. Se prevé que se vendan a un precio cercano a los 150 euros. 

 Tras su uso normal, el consumidor que tenga un compostador familiar (algo muy habitual entre algunas familias de ciudades europeas) podrá emplearlo para compostar sus zapatos una vez troceados y humedecidos (al cabo de tres o cuatro meses se habrá compostado). En el caso de que el usuario no tuviera compostador, la firma lo podría recoger y mandar a una planta industrial de compostaje. 

 Según explica Ernesto Segarra, propietario de la antigua fábrica Segarra en Vall d'Uixo, el objetivo es abrir un camino para la industria del vestir y dar un primer paso para que en el futuro tanto los zapatos, como los cinturones, las maletas y hasta la ropa de piel se puedan compostar para así cerrar el ciclo natural de la biosfera. 

 Y es que, según las previsiones del experto, se calcula que dentro de dos años se consuman 20.000 millones de pares de zapatos con el consiguiente daño ambiental al final de su uso, pues muchos de ellos serán incinerados. noticias relacionadas

lunes, 10 de septiembre de 2012

Los alimentos ecológicos no son mejores para la salud


Un estudio asegura que los productos que no han recibido ninguna sustancia química no son ni más nutricionales ni ofrecen más beneficios 

 Investigadores de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos, aseguran que los productos orgánicos o ecológicos, que no han recibido ningún tratamiento químico de síntesis en su desarrollo, no son más nutricionales ni ofrecen más beneficios o menos riesgos para la salud que sus alternativas convencionales. 

 Así se desprende de los resultados de una revisión de más de 200 estudios publicada en la revista 'Annals of Internal Medicine', en la que no encontraron ninguna evidencia científica de que sea más sano consumir estos productos. Los estudios analizados incluían 17 investigaciones que comparaban a consumidores de productos ecológicos con quienes no los consumían y 223 estudios que comparaban los niveles de nutrientes, bacterias, hongos y pesticidas de diversos productos, incluidos frutas, verduras, cereales, carne, leche y huevos. 

 Todos los estudios fueron llevados a cabo con humanos pero ninguno, dicen los científicos, duró más de dos años, con lo que no es posible obtener conclusiones sobre el impacto a largo plazo de su consumo.

 Además, han reconocido que la evidencia disponible era relativamente débil y altamente variable, algo que "no les sorprende dadas las variantes que intervienen, como el clima y el tipo de tierra", según han explicado a la BBC. 

 De este modo, los resultados obtenidos muestran que las frutas y verduras, tanto ecológicas como convencionales, tienen cantidades similares de vitaminas. 

 La leche tiene la misma cantidad de proteínas y grasa, aunque algunos estudios mostraban que la ecológica contenía más omega 3. 

 Asimismo, detectaron que los productos ecológicos contienen más nitrógeno, lo que puede deberse a las diferencias en el uso de fertilizantes y la madurez de la cosecha, aunque en cualquier caso ven poco probable que esto ofrezca algún beneficio para la salud. 

 Estos resultados apoyan los resultados que presentó en 2009 una investigación de la Agencia de Estándares Alimenticios (FSA) del Reino Unido sobre las afirmaciones de la industria de productos ecológicos. 

 Dicho estudio encontró que las diferencias en el nivel de nutrientes de alimentos ecológicos y convencionales no es suficientemente grande para tener una relevancia para el público. Entre los nutrientes analizados estaban la vitamina C, calcio, hierro de frutas y verduras, carne, leche y huevos orgánicos y convencionales. 

 No hay diferencias convincentes 

 El profesor Alan Dangour, de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, quien dirigió ese estudio, ha reconocido que "los consumidores eligen alimentos orgánicos por varias razones, sin embargo esta nueva investigación muestra que, actualmente, no hay diferencias convincentes entre el contenido de nutrientes o los beneficios a la salud de los alimentos orgánicos y los convencionales". 

 "Esperemos que esta evidencia sea útil para los consumidores", ha añadido la doctora Crystal Smith-Spangler, principal autora del estudio, quien ha señalado que hay muchas otras razones por las cuales la gente elige alimentos ecológicos, como "el bienestar de los animales o la preocupación por el medio ambiente". 

 No obstante, ha admitido que "hay quienes creen que la comida orgánica es siempre más sana y más nutricional", y es en estos casos en los que debería tenerse en cuenta que "no hay muchas diferencias entre los alimentos orgánicos y los convencionales". 

 Ante estos datos, la organización Soil Association, que promueve la agricultura y alimentación ecológica en Reino Unido, ha reconocido que el estudio tiene muchos fallos al tiempo que admiten que hay más estudios que demuestran lo contrario.