lunes, 2 de febrero de 2026

Descubren la zona cerebral donde se origina el amor


Los expertos señalan que el amor es más complejo y abstracto que otras emociones como la ira o el placer 

Investigadores de las universidades de Concordia (Canadá), Sycaruse y Virginia Occidental (Estados Unidos) y el Hospital Universitario de Ginebra en Suiza han descubierto el sitio exacto del cerebro en el que se originan los sentimientos que se experimentan cuando alguien está enamorado. 

En concreto, han descubierto que el amor está en la misma zona cerebral de la adicción a las drogas y, asimismo está vinculado al lugar donde se origina el deseo sexual, si bien matizan que ambas zonas están separadas. 

Estudios del cerebro previos ya habían demostrado que las emociones humanas se originan en el llamado sistema límbico, un conjunto de estructuras importantes que incluyen el hipocampo y la amígdala, entre otras. En esta región se controlan las emociones, la conducta, la atención, el estado de ánimo, la memoria, el placer o la adicción. 

Hasta ahora, sin embargo, había sido muy difícil ubicar el lugar exacto del amor, porque tal como señalan los expertos, a diferencia de otras emociones "concretas" como la ira o el placer, es mucho más complejo y abstracto y parece involucrar muchas áreas del cerebro. 

Para este trabajo, se revisaron 20 estudios que habían analizado la actividad cerebral del amor y el deseo sexual, cuyos participantes se sometieron a escáneres de fMRI (imágenes de resonancia magnética funcional) para observar la actividad de su cerebro mientras estaban comprometidos en tareas relacionadas a imágenes eróticas o a observar la fotografía de la persona de quien estaban enamorados. 

Los resultados de los estudios revelaron que dos estructuras del cerebro en particular, la ínsula y el núcleo estriado, eran las responsables tanto del deseo sexual como del amor. La ínsula es una porción de la corteza cerebral que está plegada en una zona entre el lóbulo temporal y lóbulo frontal, mientras que el núcleo estriado está localizado cerca, en el cerebro anterior. 

Los científicos observaron que tanto el amor como el deseo sexual activan diferentes áreas del núcleo estriado, que a su vez se activa también con otras cosas que producen placer, como la comida. 

Pero el área del núcleo estriado que se activa con el amor es mucho más compleja y, aunque también se activa con el placer o deseo sexual, sólo funciona cuando hay algo con "un valor inherente" para activarla, han explicado los científicos. 

"Nadie había colocado estos dos sentimientos juntos para ver cuáles eran los patrones de activación", ha explicado a la BBC, en declaraciones recogidas por Europa Press, el profesor Jim Pfaus, director del estudio. 

Este experto ha reconocido que, aunque pensaban que ambos estarían "completamente separados", los estudios han concluido que mientras el placer es más específico "el amor es más abstracto y complejo y, por lo tanto, menos dependiente de la presencia física de otra persona"

 

 

viernes, 30 de enero de 2026

Últimas palabras

 


El tipo fue a visitar, en la Unidad de Terapia Intensiva, al vecino japonés, víctima de un grave accidente automovilístico.

Encontró al amigo japonés todo entubado. Era tubo aquí, tubo por allá, oxígeno, transfusión de sangre, otro cable en la nariz, etc.

Se quedó allí de pie, en silencio, al lado de la cama del amigo de ojitos cerrados, sereno, reposando con todas aquellas mangueras conectadas a su pequeño cuerpo. De repente, en un momento dado, repentinamente, el japonés con los ojos casi fuera de órbita, grita:

-”¡¡¡SAKARA AOTA NAKAMY ANYOBA, SUSHI MASHUTA, MASHUTA, MASHUTA!!!”

Dicho esto, abrió mucho la boca, suspiró y murió.

Las últimas palabras quedaron grabadas en la mente del tipo.

El día de la misa por el fallecido, al salir del templo, el tipo se aproxima a la madre y a la viuda y abrazándolas les dice:

-Doña Fumiko y doña Shakita, mi amigo Fuyiro, segundos antes de morir, estando los dos solos, me gritó estas palabras que no consigo olvidar: “SAKARO AOTA NAKAMY ANYODA, SUSHI MASHUTA, MASHUTA, MASHUTA” ¿Qué quieren decir?

La madre de Fuyiro se desmayó casi al instante y la viuda lo mira asustada. El tipo insiste:

-¿Qué quieren decir esas palabras, señora Shakita porque me las gritó a mi ya que estábamos los dos solos?

La viuda lo mira con mirada asesina y responde:

-Pues quieren decir exactamente….

“¡¡¡NO ME PISES LA MANGUERA DEL OXÍGENO, HIJO PUTA, HIJO PUTA, HIJO PUTA!!!”

 

Para no sentirse solo


jueves, 29 de enero de 2026

Diabetes: 5 cosas que no sabes


1. La contaminación influye. Las personas con mayor acumulación en el organismo de unos contaminantes llamados compuestos orgánicos persistentes (COP) tienen el triple de riesgo de padecerla. Los COP provienen de los residuos industriales y los pesticidas agrícolas y llegan a nosotros a través de los alimentos.  

2. Necesitas sol. Sobre todo si te sobran unos cuantos kilos. La combinación de obesidad con niveles bajos de vitamina D en sangre supone un riesgo mayor de resistencia a la insulina que cualquiera de esos factores por separado. Esta vitamina, que obtenemos tomando el sol, se acumula en los tejidos adiposos perdiendo así su disponibilidad. Por este motivo, las personas con sobrepeso tienen más posibilidades de tener bajos estos niveles. 

3. Para prevenir, pesas. El entrenamiento con pesas ayuda a prevenir la diabetes tipo 2, aunque de momento este dato solo se ha comprobado en hombres. Se calcula que practicar este ejercicio durante media hora al día, cinco días a la semana, reduce el riesgo de padecer diabetes en un 34%. 

4. Perjudica tu salud sexual. La diabetes afecta a la sexualidad femenina porque provoca cambios en los tejidos urogenitales, que afectan a la lubricación y alteran la respuesta de la excitación sexual. 

5. Fumar es un riesgo. El tabaquismo favorece la aparición de la diabetes tipo 2, tanto en los fumadores como en quienes les rodean. Las mujeres que fuman más de dos cajetillas al día son las que tienen mayores probabilidades de desarrollar la enfermedad, seguidas de aquellas que han dejado de fumar (un 12% más) y las afectadas por el tabaquismo pasivo. 



Como ven los chinos

Los chinos tienen poderes extraordinarios, o eso dicen…
Quizá el secreto está en que ven las cosas de modo diverso.
Por ejemplo, la imagen adjunta a este post es del todo incomprensible si la miras como occidental…
Pero no como chino …
Si no lo crees, prueba:
Primero mírala sin más.
Luego tira de los extremos de tus ojos con las manos, pon ojos de chino, y mira la imagen…

martes, 27 de enero de 2026

Amor a los libros


CARTA A MI HIJO SOBRE EL AMOR A LOS LIBROS

El ansia brutal de interpretar lo que se esconde entre las páginas de un libro y que provoca la ironía en aquellos que en el fondo no aman los libros, la desarrollé en la edad justa, en la adolescencia.

Tuve un profesor en el Bachillerato con el que nunca aprendí mucho inglés, pero que me enseñó qué era la literatura, y lo hizo sin sacralizarla, sin colocarse en un plano de superioridad.

Ha pasado mucho tiempo y ni siquiera sé si las pocas cosas que conozco de literatura me las enseñó él o si yo le atribuyo mis conocimientos como si se tratara de una caja a medio llenar. Si soy yo el que le atribuye al profesor lo poco que sé, le regalo también, de lo que he ido aprendiendo después, los intereses de capital que me ayudó a amasar.

Espero que puedas tener la misma suerte que yo, porque solamente ese tipo de personas podrá hacer que entiendas que la literatura, el sueño del que hablamos, no es sólo un juego intelectual, sino que es la única manera de entender el mundo, el único modo de utilizar de nuevo el cristal de la ambigüedad, ya en desuso.

No caigas en la trampa, Francesco, intentarán hacerte creer que la vida es más compleja que la literatura. No es verdad. La literatura es un mundo Análogo, donde los libros se hablan entre ellos: para entrar en él hay que ir dando saltos, de un lado a otro. Aunque después resulta difícil volver, porque los personajes seguirán hablándote, aconsejándote, haciendo que tomes decisiones. Es verdad que la vida y la literatura se entremezclan de una forma tan indisoluble como intensa.

¿Qué niño no ha imaginado en el cielo de una noche de verano, cuando no quería dormir, que veía el barco de Peter Pan? Quiero enseñarte a ver aquel velero, quiero decirte que también los libros serios, también los libros para mayores y también los que son difíciles sólo son veleros enmascarados, y tienen el mismo encanto que el velero de polvo de oro de Peter Pan. Y además, ¿sabes una cosa?, Francesco, apréndetelo bien: fíate de quien ama la lectura, fíate de quien siempre lleva consigo un libro de poesía. Mira con recelo a quien te diga que no tiene tiempo, que la literatura es algo hermoso, pero que sólo se lee cuando se es joven, y luego….miente, no le importa nada. Miente sabiendo que miente….


Roberto Cotroneo

lunes, 26 de enero de 2026

El sentimiento es el lenguaje del alma



Si quieres saber hasta que punto algo es cierto para ti, presta atención a lo que sientes al respecto.
A veces los sentimientos son difíciles de descubrir, y con frecuencia aún más difíciles de reconocer. Sin embargo, en tus más profundos sentimientos se oculta tu más alta verdad.
El truco está en llegar a dichos sentimientos.
Todo pensamiento humano, toda acción humana, se basa o bien en el amor, o bien en el temor. No existe ninguna otra motivación humana, y todas las demás ideas no son sino derivadas de estas dos. Son simplemente versiones distintas: diferentes variaciones del mismo tema.
El comportamiento humano produce una experiencia repetida tras otra; he ahí por qué los humanos aman, luego destruyen, y luego aman de nuevo: siempre con ese movimiento pendular de una emoción a la otra. El amor promueve el temor, que promueve el amor, que promueve el temor…
El temor es la energía que contrae, cierra, capta, huye, oculta, acumula y daña.
El amor es la energía que expande, abre, emite, permanece, revela, comparte y sana.
El temor cubre nuestros cuerpos de ropa; el amor nos permite permanecer desnudos. El temor se aferra a todo lo que tenemos; el amor lo regala. El temor prohíbe; el amor quiere. El temor agarra; el amor deja ir. El temor duele; el amor alivia. El temor ataca; el amor repara.
No se puede demostrar amor en tanto no se haya demostrado no amor. Una cosa no puede existir sin su contraria, excepto en el mundo de lo absoluto.
No juzgues, ni condenes, puesto que no sabes por qué ocurren las cosas, ni con qué fin.
Aquello que condenes te condenará, y un día serás aquello que juzgas.

Fragmentos del libro “Conversaciones con Dios” de Neale DonaldWalsch

domingo, 25 de enero de 2026

A mi niñez



Mi querida y recordada niñez:
Quizá te parezca extraño que después de tantos años sin vernos decida escribirte.
Ha pasado mucho tiempo, lo sé y desde entonces he ido acumulando en mis espaldas distintas primaveras que arrastro con grandes esfuerzos por tener el corazón repleto de otoños, que hacen que mi piel y mis cabellos comiencen a tener color de invierno. Mis fuerzas, a pesar de querer aliarse conmigo, han desistido en su empeño y han encontrado asilo en mis ilusiones, que aún tengo.
¡Si supieras! Cuantas lluvias me han empapado desde que nos separamos. ¡Si supieras! … ¡Cuantos riscos he trepado!, algunos con destreza y otros con tanta torpeza, que me han hecho llorar cientos de lunas llenas.
Hoy como tantas otras veces, me he puesto a recordarte y he tenido una necesidad tremenda de tenerte cerca y has invadido de tal forma mi memoria que he sentido una suave sensación de que aún me pertenecía. Embriagada de nostalgia me he puesto a jugar con mi fantasía y juntas, muy juntas las dos hemos volado por aquel jardín de mi infancia, por aquel jardín de flores, de ilusiones y temores, lleno de juegos ingenuos, lleno de solitarias charlas por habernos imaginado grandes amigos fantasmas. Y he recordado aquel altruismo que, día a día, tú me inyectabas, hoy lleno de telarañas porqué la inevitable experiencia de la vida no me deja ponerlo en práctica, ni ponerle alas.
Mi querida niñez, ¡cuánto te echo de menos!. ¡Cuánto te echo en falta!.
Aún recuerdo nuestras risas cuando hacíamos trastadas y nuestros miedos, tapándonos la cabeza con las sábanas, porque, al estar apagada la luz de la habitación, el volante que tenían las cortinas del balcón, hacía que nos parecieran perfiles de brujas y de gente mala. ¿Cómo pudimos sentir tanto miedo?.. Si nunca estuvimos tan resguardadas.
Aún recuerdo aquellas noches de Reyes que por culpa de los nervios mojábamos la cama y luego, al llegar la mañana, nadie tenía que tirarnos de la manta, nosotras éramos las que despertábamos a toda la casa y temblando de frío y de emoción corríamos hasta el salón y la terraza, aquella terraza donde nos engañaban con amor, poniendo agua para los camellos y comida para los pajes y siempre, ¡siempre! había sorpresas y lo más importante, muchas cosas “innecesarias”. ¡Si vieras! mi querida niñez, cuando te conviertes en adulta, ¡las cosas que te regalan!… todas, todas… son necesarias.
Aún recuerdo catarros curados sin prisas, con convalecencias largas y lentas, donde leíamos cuentos de hadas y libros con los relatos de “Celia”. Al atardecer cuando la suave fiebre, acentuaba la modorra, nos dormíamos pensando que éramos protagonistas de aquellas historias entrañables. Todas las vivencias que sentimos juntas pasan a una velocidad vertiginosa por mi mente: castillos de arena, colecciones de conchas, de cromos, de estampas, de recortables. ¿Te acuerdas cuando recogíamos los nidos de gorriones que caían al jardín para que mi perro no los destrozara?… ¿Recuerdas como vigilábamos las largas e interminables filas que formaban las hormigas, para que nadie las dispersara a golpe de escoba?… ¿Recuerdas en las tardes de lluvia como nos metíamos con las botas de agua por los sucios charcos de la calle?… ¡Hemos hecho tantas cosas juntas!… que es difícil olvidarlas. ¡Trepábamos árboles, muros, la fachada de la casa!, cazábamos “zapateros”, criábamos gusanos de seda. ¡Qué importante has sido en mi vida!. ¡Qué hermosa tu compañía!.
Querida y recordada niñez si supieras lo diferente que es todo ahora. Me parece mentira haber sentido el deseo querer abandonarte cuando estábamos juntas. ¿Recuerdas?… yo me quería hacer mayor, dejarte atrás y cruzar la verja de nuestro jardín. Y ahora, ya ves, cometo la locura de escribirte, quizá sea por la huella tan importante que me dejaste clavada.
Dejé el jardín para adentrarme en el bosque y el bosque me pareció hermoso y lleno de novedades y proyectos. Durante algún tiempo, no te eché de menos, hasta que comprendí que todo era diferente. Tú, con tu ingenuidad, tu inocencia y tu maravillosa fantasía, hacías que me sintiera vacunada, inmune a las cosas horribles y crudas, hacías que creyera que nunca me rozarían, ni me dañarían.
Aquí, en este bosque, es al contrario, cuando veo algo hermoso, algo que creo tan limpio como tú, me acerco de lleno a tocarlo, a darme… y se me convierte en una planta carnívora que intenta devorarme.
Quiero que sepas que ahora no juego, sino trabajo. No hago locuras pues estoy llena de responsabilidades y no tengo fantasías, los problemas han ocupado su lugar. Pero a pesar de todo esto, te recuerdo y he podido por unos instantes, unos momentos escapar del círculo donde me enredaron los años y escapar hacia ti escribiéndote esta carta.
Para mi ha sido muy reconfortante y agradable, tanto, que estoy evitando despedirme y no me queda más remedio que hacerlo. Soy consciente de que debo volver a la realidad, aunque sea más feliz recordando nuestro jardín y lo feliz que fui cuando las dos éramos una sola.

Desconozco el autor

¡Asturias, que guapa yes!




DICCIONARIO CASTELLANO-ASTURIANO (LLIBRU PA ENTENDESE CON LA XENTE):

- ¿Me haces el favor de sacudir la toalla?
- Sutripa el trapo, joder!

- ¿Has oido lo que acabo de decir?
- Oyesme nin?

- Te noto algo distraido.
- Vaya berza que arrastres.

- ¿Te cojo al niño en brazos?
- Cojote al güaje en cuello, ¿eh?

- Le noto cansado.
- Ta pa tirar.

- Sale demasiado.
- Gustai mucho la folixa.

- Creo que te has equivocado.
- Yes bobu, yes bobu del todo.

- ¡Este ambientador es un poco fuerte!
- Vas afoganos a tos con esta mierda!

- La entrada a ese jugador ha sido muy dura, se merece la tarjeta roja.
- ¡Cagon mi madre! ¡va desfacei la rodilla! ¡Echalu, joputa!

- Es un hombre que sabe bien de lo que habla.
- Mira el tecnicu esti, va de listu por la vida.

- Tengo una terrible cistitis.
- Garre un friu por el fañagüetu y duelme por la vida.

- Ese lugar queda a demasiada distancia.
- Ta a tomal pol culo pa`ya.

- Ciertamente estoy muy hambriento.
- Toy de un esfamiau que mete mieu.

- Esa señora sufre una excesiva obesidad.
- Ta gorda como un xato culon.

- ¿Te has hecho algún daño, estás bien?
- ¿Mancástete?

- Es un hombre muy divertido y ameno, con el que pasar buenos momentos, nunca te aburres con él.
- Ye la puta que lu parió.

- Por favor, ¿tendrías la amabilidad de apartarte?
- ¿Quies quitate, oooh ?

- ¿ Podrías explicármelo otra vez?
- Cagun mi mantu, ¡nun tiendu na!

- ¿Qué sucede?
- ¿Que ye oh?

- ¡Me dejas asombrado con tu explicación!
- ¡Redios lo que me tas contando, fiu!

- ¡Animo, acelera, ya queda poco!
- ¡Quies dai, joer!…… ¡Dai, dai!

- Por qué dices eso?
- ¡Que ye lo que me tas contanto, oh!

- ¡No entiendo lo que dices!
- ¡Que babayaes me cuentes, oh!

- Me acabo de golpear los dedos con el martillo.
- ¡Cagüentó!….¡Cagon les pites de Grao!

- ¿A qué se debe esa idea?
- ¿A ti quien contote esa xilipollez?

- Bueno, ¡ha sido un placer hablar contigo!
- Hala, ¡a cascala por ahi!….. ¡A tomar viento!

- ¡Qué contratiempo!
- ¡Ya metimos la pata n´el tiestu!

- ¡Ya te lo he dicho!
- ¡Dijetelo yo!

- ¡Que se me cae!
- Toi viendolu n´el suelu!

- Oiga, joven, por favor
- Ah güaje, ¿esti cosu como ye, oh?

- Coger un atajo.
- Tirar por la caleya p´adelante.

- Hace mucho frío.
- Fai un cutu que escarabaya el peyeyu.

- ¿Dónde estan?
- ¿P´ande vas, oh, vístelos?

- Ya no voy contigo
- A tomar p´ol culo

- Hay que dejar de tomar sidra.
- ( NO EXISTE)….jajajaja

sábado, 24 de enero de 2026

Quiero saber



Quiero saber qué haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón.

No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.

No me interesa qué planetas están en armonía con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu pesadumbre, si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.

Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo.

Quiero saber si puedes estar con la alegría, si puedes bailar con la locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.

No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera. Quiero saber si decepcionas a otros para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación sin traicionar a tu propia alma.

Quiero saber si puedes ser fiel, y por lo tanto ser confiable.

Quiero saber si puedes ver la belleza, aún cuando no sea bella todos los días, y si puedes originar tu vida desde su presencia.

Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, y no obstante pararte a la orilla del lago y gritarle a la luna "¡Sí!" No me interesa saber en dónde vives o cuánto dinero tienes.

Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de pesar y desesperación, cansado y golpeado hasta los huesos, y sin embargo hacer que un niño te sonría.

No me interesa quién eres o cómo llegaste aquí. Quiero saber si te pararás en el centro del fuego con quien ames, sin rehuir.

No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo los demás desaparece.

Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos.