domingo, 25 de enero de 2026

A mi niñez



Mi querida y recordada niñez:
Quizá te parezca extraño que después de tantos años sin vernos decida escribirte.
Ha pasado mucho tiempo, lo sé y desde entonces he ido acumulando en mis espaldas distintas primaveras que arrastro con grandes esfuerzos por tener el corazón repleto de otoños, que hacen que mi piel y mis cabellos comiencen a tener color de invierno. Mis fuerzas, a pesar de querer aliarse conmigo, han desistido en su empeño y han encontrado asilo en mis ilusiones, que aún tengo.
¡Si supieras! Cuantas lluvias me han empapado desde que nos separamos. ¡Si supieras! … ¡Cuantos riscos he trepado!, algunos con destreza y otros con tanta torpeza, que me han hecho llorar cientos de lunas llenas.
Hoy como tantas otras veces, me he puesto a recordarte y he tenido una necesidad tremenda de tenerte cerca y has invadido de tal forma mi memoria que he sentido una suave sensación de que aún me pertenecía. Embriagada de nostalgia me he puesto a jugar con mi fantasía y juntas, muy juntas las dos hemos volado por aquel jardín de mi infancia, por aquel jardín de flores, de ilusiones y temores, lleno de juegos ingenuos, lleno de solitarias charlas por habernos imaginado grandes amigos fantasmas. Y he recordado aquel altruismo que, día a día, tú me inyectabas, hoy lleno de telarañas porqué la inevitable experiencia de la vida no me deja ponerlo en práctica, ni ponerle alas.
Mi querida niñez, ¡cuánto te echo de menos!. ¡Cuánto te echo en falta!.
Aún recuerdo nuestras risas cuando hacíamos trastadas y nuestros miedos, tapándonos la cabeza con las sábanas, porque, al estar apagada la luz de la habitación, el volante que tenían las cortinas del balcón, hacía que nos parecieran perfiles de brujas y de gente mala. ¿Cómo pudimos sentir tanto miedo?.. Si nunca estuvimos tan resguardadas.
Aún recuerdo aquellas noches de Reyes que por culpa de los nervios mojábamos la cama y luego, al llegar la mañana, nadie tenía que tirarnos de la manta, nosotras éramos las que despertábamos a toda la casa y temblando de frío y de emoción corríamos hasta el salón y la terraza, aquella terraza donde nos engañaban con amor, poniendo agua para los camellos y comida para los pajes y siempre, ¡siempre! había sorpresas y lo más importante, muchas cosas “innecesarias”. ¡Si vieras! mi querida niñez, cuando te conviertes en adulta, ¡las cosas que te regalan!… todas, todas… son necesarias.
Aún recuerdo catarros curados sin prisas, con convalecencias largas y lentas, donde leíamos cuentos de hadas y libros con los relatos de “Celia”. Al atardecer cuando la suave fiebre, acentuaba la modorra, nos dormíamos pensando que éramos protagonistas de aquellas historias entrañables. Todas las vivencias que sentimos juntas pasan a una velocidad vertiginosa por mi mente: castillos de arena, colecciones de conchas, de cromos, de estampas, de recortables. ¿Te acuerdas cuando recogíamos los nidos de gorriones que caían al jardín para que mi perro no los destrozara?… ¿Recuerdas como vigilábamos las largas e interminables filas que formaban las hormigas, para que nadie las dispersara a golpe de escoba?… ¿Recuerdas en las tardes de lluvia como nos metíamos con las botas de agua por los sucios charcos de la calle?… ¡Hemos hecho tantas cosas juntas!… que es difícil olvidarlas. ¡Trepábamos árboles, muros, la fachada de la casa!, cazábamos “zapateros”, criábamos gusanos de seda. ¡Qué importante has sido en mi vida!. ¡Qué hermosa tu compañía!.
Querida y recordada niñez si supieras lo diferente que es todo ahora. Me parece mentira haber sentido el deseo querer abandonarte cuando estábamos juntas. ¿Recuerdas?… yo me quería hacer mayor, dejarte atrás y cruzar la verja de nuestro jardín. Y ahora, ya ves, cometo la locura de escribirte, quizá sea por la huella tan importante que me dejaste clavada.
Dejé el jardín para adentrarme en el bosque y el bosque me pareció hermoso y lleno de novedades y proyectos. Durante algún tiempo, no te eché de menos, hasta que comprendí que todo era diferente. Tú, con tu ingenuidad, tu inocencia y tu maravillosa fantasía, hacías que me sintiera vacunada, inmune a las cosas horribles y crudas, hacías que creyera que nunca me rozarían, ni me dañarían.
Aquí, en este bosque, es al contrario, cuando veo algo hermoso, algo que creo tan limpio como tú, me acerco de lleno a tocarlo, a darme… y se me convierte en una planta carnívora que intenta devorarme.
Quiero que sepas que ahora no juego, sino trabajo. No hago locuras pues estoy llena de responsabilidades y no tengo fantasías, los problemas han ocupado su lugar. Pero a pesar de todo esto, te recuerdo y he podido por unos instantes, unos momentos escapar del círculo donde me enredaron los años y escapar hacia ti escribiéndote esta carta.
Para mi ha sido muy reconfortante y agradable, tanto, que estoy evitando despedirme y no me queda más remedio que hacerlo. Soy consciente de que debo volver a la realidad, aunque sea más feliz recordando nuestro jardín y lo feliz que fui cuando las dos éramos una sola.

Desconozco el autor

¡Asturias, que guapa yes!




DICCIONARIO CASTELLANO-ASTURIANO (LLIBRU PA ENTENDESE CON LA XENTE):

- ¿Me haces el favor de sacudir la toalla?
- Sutripa el trapo, joder!

- ¿Has oido lo que acabo de decir?
- Oyesme nin?

- Te noto algo distraido.
- Vaya berza que arrastres.

- ¿Te cojo al niño en brazos?
- Cojote al güaje en cuello, ¿eh?

- Le noto cansado.
- Ta pa tirar.

- Sale demasiado.
- Gustai mucho la folixa.

- Creo que te has equivocado.
- Yes bobu, yes bobu del todo.

- ¡Este ambientador es un poco fuerte!
- Vas afoganos a tos con esta mierda!

- La entrada a ese jugador ha sido muy dura, se merece la tarjeta roja.
- ¡Cagon mi madre! ¡va desfacei la rodilla! ¡Echalu, joputa!

- Es un hombre que sabe bien de lo que habla.
- Mira el tecnicu esti, va de listu por la vida.

- Tengo una terrible cistitis.
- Garre un friu por el fañagüetu y duelme por la vida.

- Ese lugar queda a demasiada distancia.
- Ta a tomal pol culo pa`ya.

- Ciertamente estoy muy hambriento.
- Toy de un esfamiau que mete mieu.

- Esa señora sufre una excesiva obesidad.
- Ta gorda como un xato culon.

- ¿Te has hecho algún daño, estás bien?
- ¿Mancástete?

- Es un hombre muy divertido y ameno, con el que pasar buenos momentos, nunca te aburres con él.
- Ye la puta que lu parió.

- Por favor, ¿tendrías la amabilidad de apartarte?
- ¿Quies quitate, oooh ?

- ¿ Podrías explicármelo otra vez?
- Cagun mi mantu, ¡nun tiendu na!

- ¿Qué sucede?
- ¿Que ye oh?

- ¡Me dejas asombrado con tu explicación!
- ¡Redios lo que me tas contando, fiu!

- ¡Animo, acelera, ya queda poco!
- ¡Quies dai, joer!…… ¡Dai, dai!

- Por qué dices eso?
- ¡Que ye lo que me tas contanto, oh!

- ¡No entiendo lo que dices!
- ¡Que babayaes me cuentes, oh!

- Me acabo de golpear los dedos con el martillo.
- ¡Cagüentó!….¡Cagon les pites de Grao!

- ¿A qué se debe esa idea?
- ¿A ti quien contote esa xilipollez?

- Bueno, ¡ha sido un placer hablar contigo!
- Hala, ¡a cascala por ahi!….. ¡A tomar viento!

- ¡Qué contratiempo!
- ¡Ya metimos la pata n´el tiestu!

- ¡Ya te lo he dicho!
- ¡Dijetelo yo!

- ¡Que se me cae!
- Toi viendolu n´el suelu!

- Oiga, joven, por favor
- Ah güaje, ¿esti cosu como ye, oh?

- Coger un atajo.
- Tirar por la caleya p´adelante.

- Hace mucho frío.
- Fai un cutu que escarabaya el peyeyu.

- ¿Dónde estan?
- ¿P´ande vas, oh, vístelos?

- Ya no voy contigo
- A tomar p´ol culo

- Hay que dejar de tomar sidra.
- ( NO EXISTE)….jajajaja

sábado, 24 de enero de 2026

Quiero saber



Quiero saber qué haces para ganarte la vida. Quiero saber lo que ansías, y si te atreves a soñar en satisfacer el deseo de tu corazón.

No me interesa tu edad. Quiero saber si te arriesgarías a parecer como un tonto por amor, por tus sueños, por la aventura de estar vivo.

No me interesa qué planetas están en armonía con tu luna. Quiero saber si has tocado el centro de tu pesadumbre, si las traiciones de la vida te han abierto, o si te has marchitado y cerrado por el miedo al dolor futuro.

Quiero saber si puedes sentarte con el dolor, sin intentar esconderlo, desvanecerlo o arreglarlo.

Quiero saber si puedes estar con la alegría, si puedes bailar con la locura y permitir que el éxtasis te llene hasta la punta de los dedos, sin advertirnos que seamos cuidadosos, que seamos realistas, o que recordemos las limitaciones de los seres humanos.

No me interesa si la historia que me cuentas es verdadera. Quiero saber si decepcionas a otros para serte fiel a ti mismo, si puedes soportar la acusación sin traicionar a tu propia alma.

Quiero saber si puedes ser fiel, y por lo tanto ser confiable.

Quiero saber si puedes ver la belleza, aún cuando no sea bella todos los días, y si puedes originar tu vida desde su presencia.

Quiero saber si puedes vivir con el fracaso, y no obstante pararte a la orilla del lago y gritarle a la luna "¡Sí!" No me interesa saber en dónde vives o cuánto dinero tienes.

Quiero saber si puedes levantarte después de una noche de pesar y desesperación, cansado y golpeado hasta los huesos, y sin embargo hacer que un niño te sonría.

No me interesa quién eres o cómo llegaste aquí. Quiero saber si te pararás en el centro del fuego con quien ames, sin rehuir.

No me interesa en dónde o qué o con quién has estudiado. Quiero saber qué es lo que te sustenta desde adentro cuando todo los demás desaparece.

Quiero saber si puedes estar solo contigo mismo, y si verdaderamente te agrada la compañía que buscas en los momentos vacíos.

 

viernes, 23 de enero de 2026

El origen de los metales preciosos



El oro y otros metales preciosos accesibles en la corteza de nuestro planeta son el resultado del bombardeo de asteroides que se produjo más de 200 millones de años después de que se formara la Tierra, según un estudio publicado hoy en la revista Nature. Investigadores de la universidad británica de Bristol llegaron a esta conclusión tras comparar la composición de rocas de casi 4.000 millones de años de antigüedad halladas en Groenlandia -antes de producirse el llamado bombardeo intenso tardío- con la de muestras más modernas. Estas rocas antiguas son una oportunidad única para conocer la composición de la Tierra poco después de la formación del núcleo y antes del bombardeo de meteoritos. Durante la formación de la Tierra, los metales que tienen una afinidad con el hierro, como el oro, emigrarían hacia el núcleo de hierro fundido del planeta, por lo que no debieran estar en el manto. De hecho, hay suficientes metales preciosos en el núcleo como para cubrir la superficie entera de la Tierra con una capa de cuatro metros de espesor, señala el estudio. El profesor Matthias Willbold y sus colegas midieron los isótopos de tungsteno de las rocas y comprobaron que la composición del manto terrestre cambió después del bombardeo de meteoros hace unos 3.900 millones de años, unos 650 millones de años después de la formación del Sistema Solar. "La mayoría de los metales preciosos sobre los que se basan muestras economías y muchos procesos industriales clave se añadieron a nuestro planeta por una feliz coincidencia cuando la Tierra fue alcanzada por miles de millones de toneladas de asteroides", señaló Willbold. Los resultados de las mediciones apoyan la teoría de que la lluvia de meteoros, que también es responsable de muchos de los cráteres de la Luna, aportó esta capa de materiales preciosos después de la formación del núcleo, lo que explicaría la sorprendente abundancia de estos metales cerca de la superficie de la Tierra. El tungsteno es un elemento muy raro (un gramo de roca contiene una diez-millonésima parte de un gramo de tungsteno) y, como el oro y otros metales preciosos, debería haberse integrado en el núcleo cuando éste se formó. Como muchos otros elementos, el tungsteno (W) está compuesto de varios isótopos, átomos con unas mismas características pero masas ligeramente diferentes. Los isótopos son huellas fiables del origen de los materiales y la lluvia de meteoritos sobre la Tierra debió influir en la composición isotópica del tungsteno. Willbold observó una reducción de 13 partes por millón en la relativa abundancia del isótopo 182W entre las rocas de Groenlandia y las actuales. Este pequeño pero significativo cambio concuerda con la teoría de que las reservas de oro accesibles en la Tierra son una consecuencia del bombardeo de meteoritos. "Extraer el tungsteno de las muestras de roca y analizar su composición isotópica con la precisión necesaria fue muy difícil debido a la mínima cantidad de tungsteno presente en las rocas. Somos el primer laboratorio que ha logrado con éxito realizar mediciones de tan elevada calidad", dijo Willbold. El próximo desafío para los científicos será estudiar cuánto tardaron estos procesos geológicos, que formaron los continentes y concentraron los metales preciosos y el tungsteno en depósitos de metales que son extraídos hoy de las minas.

La Vía Láctea chocará frontalmente con su vecina Andrómeda

Composición fotográfica del choque de la Vía Láctea y Andrómeda. / NASA 

 La colisión galáctica se producirá dentro de 4.000 millones de años, según los cálculos de unos astrónomos que han utilizado el telescopio ‘Hubble’ para hacer mediciones precisas. El Sol no resultará destruido pero acabará en otro lugar tras la fusión de ambas galaxias

La Vía Láctea, el conjunto de miles de millones de Estrellas al que pertenece el Sol, acabará chocando frontalmente con su vecina Andrómeda, que está ahora a una distancia de unos 2,5 millones de años luz. Como resultado de la colisión ambas acabaran fusionadas en una. Ocurrirá dentro de unos 4.000 millones de años. A esta conclusión han llegado unos científicos que han logrado medir con gran precisión la velocidad y desplazamiento de Andrómeda (también llamada M31) con el telescopio espacial Hubble y han concretado sus cálculos mediante simulaciones por ordenador. El Sol no resultará destruido en el choque, aunque acabará en una posición diferente de la actual, seguramente más alejado del centro galáctico. Las estrellas están tan lejos unas de otras que no chocarán, explican los investigadores.
 

Las dos galaxias están aproximándose debido a la mutua atracción gravitatoria que ejerce la materia (incluida la materia oscura que rodea a una y a otra). Esto se sabe hace tiempo, pero calcular con detalle cómo y cuándo se producirá la colisión ha exigido medir con gran precisión el desplazamiento de Andrómeda, que es lo que han hecho ahora Roeland van der Marel (Instituto del Telescopio Espacial, en Baltimore, EE UU) y sus colegas. Exponen sus resultados en la revista Astrophysical Journal. Hasta ahora no se sabía si la colisión galáctica sería frontal o si ambos conjuntos estelares solo se rozarían.

 Andrómeda se está acercando a la Vía Láctea a una velocidad de 400.000 kilómetros por hora, suficiente como para ir de la Tierra a la Luna en una hora, explica la NASA en un comunicado. “Tras casi un siglo de especulaciones acerca del futuro de Andrómeda y nuestra Vía Láctea, finalmente tenemos un panorama claro de cómo se desarrollarán los acontecimientos en los próximos miles de millones de años”, afirma Sangmo Tony Sohn, también científico del Instituto del Telescopio Espacial.

 Según los cálculos de estos investigadores, tras la colisión pasarán otros 2.000 millones de años hasta que las dos galaxias, interactuando, se fundan completamente formando una sola de forma elíptica con un núcleo. Es posible que un tercer conjunto estelar, una pequeña compañera de M31, la galaxia del Triángulo (M33), acabe también colisionando y fundiéndose con las otras dos. La probabilidad de que M33 choque antes con la Vía Láctea es pequeña, indican los investigadores.

 Este tipo de colisiones y fusiones no son raras en el universo, y eran aún más corrientes en el cosmos primitivo, más pequeño que el actual. Van der Marel y sus colegas han estado observando y midiendo durante varios varias regiones seleccionadas de Andrómeda para completar esta investi
gación.

viernes, 16 de enero de 2026

El deterioro cognitivo puede comenzar a partir de los 45 años

 


La memoria, el razonamiento y la comprensión empezarían a declinar antes de lo previsto. Así lo indica un estudio científico publicado en el 'British Medical Journal'



Las capacidades del cerebro, como la memoria, el razonamiento y la comprensión (función cognitiva), pueden empezar a deteriorarse a partir de los 45 años de edad, según un estudio publicado en el British Medical Journal (BMJ).

El estudio, efectuado por investigadores del Univesity College London (Reino Unido), ha determinado un deterioro del 3,6% en la capacidad de razonamiento de hombres y mujeres de entre 45 y 49 años. Las conclusiones se basan en el análisis de cerca de 7.000 individuos (5.198 hombres y 2.192 mujeres) durante un período de 10 años, a partir de 1997. Todos los participantes eran funcionarios con edades comprendidas entre los 45 y los 70 años, y formaban parte del estudio de cohortes Whitehall II, establecido en 1985.

Las funciones cognitivas de los participantes se evaluaron tres veces durante el período de estudio, según la memoria, el vocabulario y las habilidades de comprensión auditiva y visual -teniendo en cuenta las diferencias en el nivel de educación.

Los resultados muestran que las puntuaciones cognitivas se redujeron en todas las categorías (memoria, razonamiento, fluidez fonológica y semántica), excepto en el vocabulario, y no hubo una disminución más rápida en las personas mayores.

Asimismo, también revelan que, durante el período de estudio de 10 años, se produjo un descenso del 3,6% en el razonamiento mental en los hombres de entre 45-49 años y un descenso del 9,6% en los de 65-70. Las cifras correspondientes para mujeres fueron de 3,6% y 7,4%.

El reto del envejecimiento mental

La comprensión del envejecimiento cognitivo será uno de los retos de este siglo, sobre todo si la esperanza de vida sigue aumentando, según señalan los investigadores británicos, dirigidos por Archana Singh-Manoux, del Centro de Investigación en Epidemiología y Salud Pública, en Francia. Añaden que es importante investigar la edad en que comienza el deterioro cognitivo, debido a que las intervenciones médicas producen mejores resultados en una etapa temprana del deterioro mental.

Los autores argumentan que la evidencia robusta que muestra el declive cognitivo antes de la edad de 60 años tiene importantes implicaciones, ya que demuestra la importancia de promover estilos de vida saludables, en particular, la salud cardiovascular, ya que, según nuevos estudios, "lo que es bueno para el corazón, también es bueno para la cabeza".

Los científicos añaden que las medidas y tratamientos de los pacientes que sufren de uno o más factores de riesgo para enfermedades del corazón (obesidad, presión arterial alta y niveles altos de colesterol) no sólo podrían proteger el corazón, sino también protegerlos de la demencia en la vejez.

En un editorial adjunto, Francine Grodstein, profesora de Medicina del Hospital Brigham and Women, de Boston (EE UU), afirma que el estudio "tiene profundas implicaciones para la salud pública y la prevención de la demencia".

viernes, 9 de enero de 2026

Aprendizaje animal

 

Algunos perros aprenden palabras escuchando conversaciones, como los bebés

Algunos perros no necesitan que se les hable directamente para aprender el nombre de un objeto, les basta con escuchar. Un estudio liderado por la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena y la Universidad Eötvös Loránd de Budapest muestra que un reducido grupo de perros con un vocabulario excepcional puede aprender nuevas palabras simplemente observando e “interceptando” conversaciones humanas ajenas, una habilidad que hasta ahora se consideraba propia de los bebés de poco más de un año.

Aprender sin ser el destinatario del mensaje

No todos los perros son iguales. El trabajo, publicado hoy en Science, se centra en lo que los investigadores han categorizado como “perros superdotados para aprender palabras”, animales que han demostrado conocer decenas —a veces más de un centenar— de nombres de objetos. Son una minoría muy poco frecuente, pero su comportamiento ofrece una ventana privilegiada a las bases cognitivas del aprendizaje del lenguaje.

“Estos perros adquieren espontáneamente etiquetas verbales durante interacciones cotidianas de juego, sin entrenamiento explícito”, explican los autores, una característica que los diferencia claramente del resto de perros domésticos.

En el experimento principal, los investigadores compararon dos situaciones. En la primera, el dueño se dirigía directamente al perro mientras le presentaba un juguete nuevo y pronunciaba su nombre. En la segunda, el perro permanecía al margen mientras dos humanos hablaban entre sí y mencionaban el nombre del objeto, sin mirarlo ni dirigirse a él en ningún momento.

El resultado mostró que los perros aprendieron igual en ambos casos. “Los perros con un gran vocabulario aprendieron nuevas etiquetas tanto cuando se les hablaba directamente como cuando simplemente observaban una interacción entre terceros”, recoge el artículo.

En bebés humanos de unos 18 meses ocurre algo muy parecido. Pueden aprender palabras nuevas escuchando conversaciones ajenas. El paralelismo, subrayan los autores, es funcional, no lingüístico, pero apunta a mecanismos sociales compartidos.

Claudia Fugazza, autora del estudio y responsable principal del proyecto, explica a La Vanguardia que no es fácil determinar cuándo emerge esta capacidad. “Los perros superdotados para aprender palabras son extremadamente raros y, cuando sus propietarios solicitan participar en nuestros estudios, normalmente ya son adultos. Sin embargo, se sabe que existen periodos del desarrollo en los que la plasticidad neuronal facilita el aprendizaje, y es probable que estos perros empiecen a aprender ya cuando son cachorros”, señala.

Similitud funcional con el aprendizaje temprano en niños

El protocolo para el resto de los experimentos también fue minucioso. Durante varios días, los perros fueron expuestos a dos juguetes nuevos, cada uno con un nombre inventado que no se parecía a ninguno conocido. Cada sesión incluía tres fases: un minuto de etiquetado verbal, tres minutos de juego sin mencionar el nombre y un periodo de exploración libre.

En una habitación con múltiples juguetes —antiguos y nuevos—, el dueño pedía uno por su nombre desde otra sala. Elegir correctamente no era trivial, pues en cada prueba había múltiples distracciones y ninguna señal visual.

Para evitar interpretaciones optimistas, los investigadores aplicaron análisis estadísticos y controlaron factores como el azar, la preferencia por objetos nuevos o el aprendizaje durante la propia prueba.

En un experimento final, los investigadores separaron temporalmente la palabra y el objeto. El perro escuchaba el nombre mientras el juguete estaba oculto. Aun así, muchos fueron capaces de establecer la asociación correcta.

“El hecho de que puedan aprender incluso cuando el objeto no está a la vista sugiere que no dependen únicamente de la coincidencia temporal”, señalan los autores. Dos semanas después, los perros seguían recordando los nombres, lo que indica que la información se había consolidado en la memoria.

Una pista sobre el origen del lenguaje

Los perros estudiados pertenecían mayoritariamente a la raza border collie, aunque también se incluyeron labradores retriever, pastores australianos miniatura, cruces de blue heeler con pastor australiano y un pastor alemán antiguo.

“Estos resultados no deben extrapolarse a todos los perros”, advierte el artículo. Se trata de una capacidad excepcional, probablemente fruto de una combinación poco común de predisposición individual y experiencia. Cuando el mismo protocolo se aplicó a perros normales, sin vocabulario previo, el aprendizaje no se sostuvo más allá de una aparente preferencia por la novedad.

El estudio demuestra que los mecanismos sociales que permiten aprender observando a otros —seguir la atención, interpretar intenciones, extraer información relevante— no son exclusivamente humanos. Aun así, aún se desconoce si este talento canino tiene una base genética o se ve facilitado por factores ambientales y de desarrollo.

“Nuestros hallazgos implican que algunas habilidades cognitivas relacionadas con el lenguaje pueden surgir en individuos con talento —atípicos— de una especie no lingüística”, afirma Fugazza. Y añade: “el lenguaje humano pudo apoyarse en capacidades de aprendizaje flexibles preexistentes, sin que ello implique que los perros comprendan el lenguaje humano como tal”.

 

 

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Permanentemente localizados y controlados, nueva tendencia entre los jóvenes

 


La tecnología permite saber en qué lugar te encuentras, pero ahora ha cobrado una dimensión completamente nueva con cada vez más grupos de jóvenes que eligen compartir permanentemente su localización y movimientos en tiempo real con sus amigos o parejas gracias a redes sociales como Instagram o aplicaciones como «buscar» en Iphone o Google Maps.

“Saber en todo momento dónde están mis amigos hace que se reduzca la incertidumbre y aporte tranquilidad. Influye ese miedo a quedarse fuera. No compartir se podría interpretar como que no estás dentro del grupo, que tienes más desconfianza o incluso que tienes algo que ocultar”, destaca en una entrevista con EFE la psicóloga Silvia Álava.

¿Cómo funciona? Las aplicaciones lo hacen muy sencillo, ya que basta con habilitar esta función en Instagram, en Google Maps o configurar el apartado “buscar” que tienen los iPhone con un grupo de amigos seleccionado.

Instagram permite, además de etiquetar la localización de las publicaciones, compartir en una nueva burbuja llamada ‘mapas’ tu última ubicación, ya sea con todos los seguidores o solo con el grupo de «mejores amigos». La app avisa con un mensaje de que «se comparte tu ubicación exacta y se actualizará cada vez que abras Instagram, pero desaparecerá si no abres la aplicación durante 24 horas».

“Puede tener un beneficio, porque facilita la organización o la seguridad con amigos y amigas que saben por donde voy y que si me pasa algo me van a poder ayudar. Nos sentimos más cuidados y apoyados. Pero tiene sus riesgos si lo hacemos como algo impuesto, y generar dependencia emocional, confundiendo confianza con vigilancia”, apunta Álava.

Geolocalizados: seguridad y pertenencia

Se trata de un modelo tecnológico que permite a todo un grupo de personas saber en todo momento lo que está haciendo el resto, dónde se encuentran y hacia dónde van.

Sandra Lázaro, de 29 años, es una de esas personas que tiene sus mejores amigos en un grupo geolocalizado. No se siente vigilada porque lo hace con personas de su total confianza: “Es una forma de sentir seguridad. Vivo sola y cuando vuelvo a casa ya saben por dónde está volviendo cada una”.

Además, en su caso, le ayuda a saber dónde está su móvil cuando no lo encuentra o por si se lo roban, aunque apunta a que en ocasiones también sirve para que te pillen en un renuncio: «siempre llego tarde y muchas veces les digo ‘ya voy’ y estoy aún saliendo de la ducha», bromea.

Paula Santiago, de 30 años, comparte ubicación permanente no solo con sus amigas sino también con su novio: “Mi pareja no quiere compartir la ubicación conmigo, pero yo al ser mujer me siento más segura. Es bueno que gente cercana a mi tenga mi ubicación y si pasa cualquier cosa sepan dónde estoy. No me siento vigilada. No tengo nada que esconder”.

La psicóloga Silvia Álava insiste en que «estamos difundiendo datos muy íntimos lo que nos hace ser más vulnerables a otros problemas que generan las redes», apunta a que puede traer beneficios si es con gente cercana y siempre «siendo consciente de que se usa desde el conocimiento, con una utilidad clara y nunca por sentirse fuera de un grupo».

El miedo a agresiones y la pertenencia a un grupo son dos de los mayores motivos por los que se lleva a cabo, según los expertos, y es una práctica en la que se excluye por lo general a los padres.

“Hay muchos padres y madres que lo que quieren es tener a sus hijos geolocalizados. La mayor parte suele ser más para calmar esa ansiedad por no saber dónde están sus hijos”, destaca por su parte la psicóloga.

En este sentido, antes de activar esta herramienta, recomienda a los padres trabajar la confianza y el respeto “para que cuenten qué están haciendo y sepan que si ha habido algún problema entiendan que la primera persona a la que se lo pueden decir es a ellos”.

 

 

viernes, 26 de diciembre de 2025

Estrés y tristeza en Navidad

 

El psiquiatra Javier Quintero, jefe de Servicio de Psiquiatría y Salud Mental del Hospital Universitario Infanta Leonor y profesor titular de Psiquiatría en la Universidad Complutense de Madrid, recuerda que es normal experimentar emociones encontradas en las celebraciones familiares navideñas y que reconocerlas es el primer paso para gestionarlas.

En este sentido, explica que la Navidad despierta emociones que van mucho más allá de la alegría y, aunque estas fechas suelen asociarse a ilusión, reencuentros y momentos especiales, para muchas personas también viene acompañada de estrés y tensión emocional.

Preparar comidas para toda la familia, convivir con personas con las que no siempre existe una buena relación o enfrentarse a esa silla vacía puede convertir estas fiestas en un periodo especialmente vulnerable.

Por ello, hace una serie de recomendaciones que pasa por cambiar el papel en las dinámicas familiares, identificando los roles que se reactivan en la familia, cambiar la parte del guion que más molesta, introducir pequeñas pausas y respirar antes de contestar. "Ese cambio en tu reacción modifica la energía de la situación y reduce la tensión general", asegura.

Asimismo, recomienda reducir la carga y repartir responsabilidades, evitando hacerse cargo de todo y asignando tareas antes de que empiece el caos, permitiendo que otros colaboren, haciendo las cosas con calma. "No todo tiene que ser perfecto y busca un momento a solas para recargar energías", añade.

Considera fundamental recuperar la ilusión conectando con lo que emocionaba de niño: Acciones como poner luces o ver una película especial reactivan circuitos de motivación y liberan dopamina, ayudando a recuperar la energía y la esperanza, además de conectar con los recuerdos y lo que importa, despertando la ilusión de forma natural.

Finalmente, sobre la tristeza por quienes ya no están, recomienda no obligarse a estar bien y permitirse sentir tristeza, enfado o ganas de estar solo, porque aceptar la emoción reduce la presión de tener que aparentar felicidad. "Recuerda a la persona ausente con un gesto, y que el dolor crece cuando intentamos evitarlo, y cuídate tú", apostilla.

EL APOYO DE PERROS Y GATOS

Según el Barómetro de la soledad no deseada en España, del Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada, 1 de cada 10 españoles vincula el sentimiento de soledad con haber dejado de convivir con quienes antes compartía hogar. Por ello, el vínculo emocional con perros y gatos ayuda a aliviar los momentos de duelo y soledad durante las Navidades.

En unas fechas en las que las personas experimentan de manera más intensa los sentimientos de duelo que producen las ausencias familiares, los animales de compañía actúan como un apoyo emocional que acompaña la tristeza y aporta calma, ayudando a sobrellevar esos momentos difíciles sin sustituir el vínculo perdido.

Según destaca la Fundación Affinity, su compañía constante, su forma de estar sin pedir explicaciones, y las pequeñas rutinas que generan, pueden ayudar a que la soledad o la nostalgia se vivan con un poco más de serenidad.

Ante esta realidad, resalta que el vínculo emocional con perros y gatos ayuda a aliviar los momentos de duelo y soledad, sobre todo en periodos emocionalmente delicados como la Navidad, donde las sensaciones se intensifican debido a la presión social y a las expectativas familiares.

En este sentido, Loreto Sánchez, psicóloga sanitaria colaboradora de la Fundación Affinity, explica que "en Navidad, muchas personas sienten con más fuerza la ausencia de quienes ya no están. Los animales no sustituyen ese vacío, pero sí ofrecen algo muy valioso: una presencia tranquila que acompaña sin pedir nada a cambio".

"Están ahí cuando la tristeza aparece, sostienen lo que cuesta decir en voz alta y nos ayudan a encontrar calma en lo cotidiano -añade-. Ese gesto tan simple de estar puede marcar una gran diferencia en cómo vivimos esos días señalados".

Por su parte, el doctor Jaume Fatjó, director de la Cátedra Fundación Affinity Animales y Salud de la Universidad Autónoma de Barcelona, explica que "la soledad no disminuye con un animal de compañía. Lo que realmente ayuda a reducir esa sensación es el vínculo real que se establece entre la persona y su perro o gato, especialmente en periodos donde cambian los hábitos sociales como puede ser la Navidad".

"Las rutinas, los cuidados, o las oportunidades de interacción que se generan, como puede ocurrir por ejemplo con los paseos, aportan sensación de acompañamiento, lo que ayuda a moderar el aislamiento y amortiguar la soledad", apunta.

 


La cantante India Martínez anuncia su retirada temporal de los escenarios para “cuidarse”

 

La cantante cordobesa India Martínez ha anunciado su retirada “por un tiempo” de los escenarios, una decisión tomada porque ha dicho necesitarlo “más que nunca” para cuidarse “por fuera y por dentro”.

A través de sus redes sociales, la artista ha asegurado que “el escenario me da la vida, pero a veces también me la quita” y ha añadido que aunque se le da “fatal parar”, esta vez siente que tiene la necesidad de hacerlo.

Esperando que entiendan esta decisión sus seguidores, ha explicado que va a pasar más tiempo en casa, descansar, “cuidarme por fuera y por dentro, y también cuidar de los míos” y “hacer menos maletas”.

La cantante quiere que esa pausa sea para “seguir viviendo para que en un futuro esas vivencias se conviertan en nuevas canciones, y después en conciertos llenos de luz y emoción”.

India Martínez tiene dos actuaciones comprometidas, el 21 de marzo en Jaén Festival 'Homenaje a la Mujer' y el 12 de abril en Dubái (Emiratos Árabes Unidos), donde ha asegurado que lo darán “todo”.